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jueves, 5 de mayo de 2016

Como Practicar la Disciplina - El Proceso!


Este es un proceso para practicar – y con el tiempo dominar – la disciplina:

Primero, identifica aquello que sabes que necesitas hacer pero que tratas de evitar:

·  Buscar y encontrar nuevos clientes.
·  Dejar el tabaco o el alcohol.
·  Eliminar la comida basura de tu alimentación.
·  Huir del sendentarismo.
·  Levantarte 1 hora antes todos los días.
·  Desconectar de tu adicción al smartphone.
·  Leer libros todos los días.
·  Salirte de las redes sociales.
·  (Coloca aquí lo que más te preocupe)

·    Segundo, usualmente lo que más necesitas hacer está relacionado con aquello que podría no gustarte o eso en lo que no eres especialmente bueno/a.
  
·      Tercero, fija al menos una hora exacta cada día para llevar a cabo esas responsabilidades, no la muevas nunca de horario, ni pases a un solo día sin trabajarla, preferiblemente enfréntala al comienzo de la mañana. Practica ese proceso. Repite, cada día, a la misma hora, monitoriza los resultados de tal modo que te permita saber el proceso de tu disciplina (feedback, duración, horarios, progresión, reacciones, obstáculos, etc.). No dejes de hacerlo hasta que sobrepases los 100 días.

·     Cuarto, elige algo que sea duro, que te cueste, que esté por encima de tus posibilidades, que te sobrepase, que temas y entonces, domínalo. Ensaya este hábito cada día mejor, analizando los resultados del día anterior. No hay súper-hábitos, habilidades núcleo, sistemas, el oro de las medallas, ni tampoco trabajo importante, sin disciplina.


Como dice Mike Tyson, “la disciplina es hacer lo que odias como si lo amases”. Si logras amar lo que odias, imagínate que harás con lo que amas.


martes, 1 de marzo de 2016

Tu Imperfección es Bienvenida!


Vivimos entre personas que no saben cómo ser imperfectas, eso es problema, pero el problema todavía más grave es que parece que la mayoría no dejamos que los demás lo sean.


Ocasiones en las que una persona no sabe reconocer más que su incesante batalla por la perfección y la auto-exigencia. La única salida de la infelicidad es dar la bienvenida a la imperfección.


Cuando una persona no encuentre esa vía de escape, hazle saber que puede ser imperfecta, permítele contar sus fracasos, ayúdale a que se muestre vulnerable, potencia su autenticidad.

Las personas necesitamos saber que podemos vivir cómo imperfectas para así poder serlo. Abraza el hecho y entiende la bienvenida.

Baja los brazos y déjate llevar por la dulce y vulnerable sensación de la imperfección, ya que estás hecho de ella.